23 de Diciembre (Id=38)

Antífona de Entrada

Un niño nos nacerá y será llamado Dios todopoderoso; en él serán bendecidos todos los pueblos de la tierra.
Nascétur
nobis párvulus, et vocábitur Deus, Fortis; in ipso benedicéntur omnes tribus terræ.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, al acercarnos a las fiestas de Navidad, te rogamos que tu Hijo, que se encarnó en las entrañas de la Virgen María y habitó entre nosotros, nos haga sentir su amor y su misericordia.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera lectura

Les enviaré al profeta Elías, antes de que llegue el día del Señor

Lectura del libro del profeta Malaquías
3, 1-4.23-24

Esto dice el Señor:
"Miren, yo envío mi mensajero a prepararme el camino, y de pronto entrará en el santuario el Señor a quien ustedes buscan, el mensajero de la alianza a quien tanto desean; he aquí que ya viene, dice el Señor todopoderoso.
¿Quién podrá soportar el día de su venida? ¿Quién se mantendrá de pie en su presencia? Será como fuego para fundir metales y como un blanqueador de ropa. Se pondrá a fundir y a refinar la plata. Limpiará a los hijos de Leví y los purificará como el oro y la plata, para que presenten al Señor ofrendas legítimas. Entonces agradarán al Señor las ofrendas de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años remotos.
Yo les enviaré al profeta Elías antes que llegue el día del Señor, grande y terrible; el hará que padres e hijos se reconcilien, de manera que, cuando yo venga, no tenga que entregar esta tierra al exterminio".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 24, 4-bc-5ab.8-9.10 y 14

Muéstrame, Señor, tus caminos.
Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat re­démptio vestra.

Muéstrame, Señor, tus caminos, muéstrame tus sendas; guíame en tu verdad, enséñame, pues tú eres el Dios que me salva.
Muéstrame, Señor, tus caminos.
Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat re­démptio vestra.

El Señor es bueno y recto, señala el camino a los pecadores, guía por la senda del bien a los humildes, les enseña su camino.
Muéstrame, Señor, tus caminos.
Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat re­démptio vestra.

Todas las sendas del Señor son amor y fidelidad para quien guarda su alianza y cumple sus mandamientos. El Señor da su confianza al que lo honra, y le da a conocer su alianza.
Muéstrame, Señor, tus caminos.
Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat re­démptio vestra.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Rey de las naciones y piedra angular de la Iglesia, ven a salvar al hombre, que modelaste del barro.
Rex géntium et lapis anguláris Ecclésaiæ: veni, et salva hó­minem quem de limo formásti.
Aleluya.

Evangelio

Nacimiento de Juan el Bautista

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
1, 57-66

Gloria a ti, Señor.

Cuando se cumplió el tiempo, Isabel dio a luz un hijo. Sus vecinos y parientes oyeron que el Señor le había mostrado su gran misericordia, y se alegraron con ella.
Al octavo día fueron a circuncidar al niño y querían llamarlo Zacarías, como su padre. Pero su madre dijo:
"No, se llamará Juan".
Le replicaron:
"No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre".
Se dirigieron entonces al padre y le preguntaron por señas cómo quería que se llamara. El pidió una tablilla y escribió: Juan es su nombre. Entonces, todos quedaron sorprendidos. De pronto recuperó el habla y comenzó a bendecir a Dios. Todos sus vecinos se llenaron de temor y en toda la montaña de Judea se comentaba lo sucedido. Cuantos lo oían pensaban:
"¿Qué llegará a ser este niño?"
Porque efectivamente el Señor estaba con él.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor, que el sacrificio de tu Hijo, que es el acto de culto más perfecto que podemos ofrecerte, restablezca nuestra amistad contigo; así celebraremos, con un corazón puro, el nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La doble espera de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien todos los profetas anunciaron, la Virgen esperó con inefable amor de Madre, Juan lo proclamó ya próximo y señaló después entre los hombres. El mismo Señor nos concede ahora prepararnos con alegría al misterio de su nacimiento, para encontrarnos así, cuando llegue, velando en oración y cantando su alabanza.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Estoy a la puerta y llamo: si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntos.
Ecce sto ad óstium et pulso: si quis audíerit vocem meam, et aperúerit mihi iánuam, intrábo ad illum, et cenábo cum illo, et ipse mecum.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
A quienes hemos participado de esta Eucaristía, concédenos, Señor, tu perdón y tu paz, para que estemos siempre preparados a recibir dignamente a tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]